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    porAnne-Charlotte Triplet

    Conservar la voz de un ser querido: grabarla mientras cuenta su vida

    ¿Cómo conservar la voz de un padre o de un abuelo? Grabándola mientras cuenta su vida: 7 formas sencillas, sin material especial, y las preguntas que hay que hacer.

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    Conservar la voz de un ser querido: grabarla mientras cuenta su vida

    Guardamos las fotos. Guardamos las cartas, las recetas escritas a mano, el reloj del abuelo. Pero cuando se habla con familias que han perdido a alguien, hay una frase que se repite más que ninguna: «Lo que me da miedo olvidar es su voz.» Esa risa un poco ronca, la manera en que le llamaba por su nombre, el acento que le volvía cuando hablaba de su pueblo.

    Una voz no se guarda en un álbum. Se graba, y para eso basta un teléfono, una hora y una buena pregunta. Esta guía le explica cómo hacerlo, con quién y, sobre todo, qué pedirle que cuente, para que la grabación sea algo más que un mensaje de voz de treinta segundos.

    Encontrará siete formas de grabar la voz de un ser querido, las preguntas que abren la conversación, respuestas a las dudas más habituales y la manera de convertir esas horas de voz en un recuerdo que toda la familia pueda conservar.


    Anne-Charlotte Triplet, socióloga y cofundadora de Raconteo

    Anne-Charlotte Triplet — socióloga y cofundadora de Raconteo. Lleva tres años trabajando sobre cómo las familias se transmiten la memoria, y ha acompañado varios centenares de libros de recuerdos. Saber más.

    Por qué la voz se borra antes que la cara

    Una cara se puede volver a ver: está en las fotos, en los vídeos familiares, a veces en un cuadro. Volvemos a verla sin darnos cuenta. Una voz, en cambio, casi nunca se ha guardado. Vivía en las conversaciones de todos los días (la llamada del domingo, la sobremesa, un comentario desde la cocina) y desaparece con ellas.

    Por eso tantas personas en duelo describen la misma experiencia: los primeros meses, la voz sigue ahí, intacta. Y un día, al intentar oírla por dentro, ya no lo consiguen del todo. Recuerdan lo que decía, pero no cómo lo decía.

    Lo que falta entonces no es un dato. Es una presencia. Y eso es exactamente lo que conserva una grabación: los titubeos, la respiración, la risa que interrumpe la frase, las expresiones que ya nadie usa. Un texto transmite una historia; una voz transmite a la persona que la cuenta.

    La buena noticia es que, a diferencia de tantas cosas que lamentamos no haber hecho, esta es sencilla, cuesta poco y puede hacerse esta misma semana.


    El libro de recuerdos Raconteo, en breve

    Esta guía recoge todas las formas de conservar una voz, con nosotros o sin nosotros. Esta es la nuestra, en pocas líneas, para quien ya tenga ganas de ir más lejos.

    Cómo funciona. Su ser querido responde a preguntas sobre su vida (la infancia, el trabajo, los amores, los hijos), en voz alta o por escrito, a su ritmo, desde un teléfono, una tableta o un ordenador. Sus respuestas se convierten en los capítulos de un libro de verdad, escrito en primera persona y fiel a su manera de hablar, impreso y encuadernado.

    ¿Y la voz? En las próximas semanas, Raconteo permitirá también conservar las propias grabaciones: las respuestas dadas en voz alta podrán volver a escucharse, y un código QR impreso en el libro permitirá oírlas desde cualquier teléfono. El libro se leerá, y también se escuchará.

    Cuánto cuesta. 89 €, en un único pago: las preguntas, la redacción de los capítulos, la maquetación, el libro encuadernado y el envío en Europa. Cada ejemplar adicional para otro miembro de la familia cuesta 39 €. Sin suscripción que siga cobrando ni gastos añadidos al final. Y se puede empezar gratis, para ver si su ser querido se anima antes de pagar nada.

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    «Un regalo precioso para los 75 años de mi madre. Le encantó responder las preguntas y el libro quedó muy bonito.»

    Carmen R., Barcelona, marzo 2025

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    7 formas de grabar la voz de un ser querido

    De la más sencilla a la más elaborada. Ninguna exige material especial: el teléfono que lleva en el bolsillo es más que suficiente.

    1. La grabadora del móvil, sobre la mesa

    Es el método más infravalorado. La aplicación Notas de voz (iPhone) o Grabadora (Android) ya viene instalada. Coloque el teléfono a unos treinta centímetros de su ser querido, con la pantalla hacia abajo para que se olvide de él, y hablen con normalidad.

    El consejo que lo cambia todo: no lo plantee como una «entrevista». Diga más bien «me gustaría guardar esto, ¿te importa si grabo?». La mayoría acepta, y a los cinco minutos ya no se acuerda del teléfono.

    2. La llamada telefónica grabada

    Si vive lejos, la llamada del domingo es la ocasión perfecta. Ponga el altavoz y grabe desde un segundo aparato (una tableta, un móvil antiguo), o use la función de grabación de llamadas si su teléfono la tiene. Avise siempre a su ser querido: nunca se graba a nadie sin que lo sepa.

    3. La videollamada grabada

    Zoom, Teams y Google Meet permiten grabar una conversación. Obtiene la voz y la cara, lo que tiene mucho valor. El inconveniente: su ser querido tiene que sentirse cómodo con la pantalla, y la calidad depende de su conexión.

    4. La comida familiar, de fondo

    Algunas de las voces más bonitas que se han grabado no responden a ninguna pregunta. El teléfono en el centro de la mesa durante una comida de cumpleaños capta las risas, las discusiones cariñosas, las historias que la familia se cuenta desde hace cuarenta años. El sonido no será perfecto. No importa: es la vida tal como era.

    5. La lectura en voz alta para los nietos

    Pídale a su madre que lea el cuento que le leía de pequeño, o a su abuelo que cante la canción de su juventud. Suele ser la forma más amable de grabar a alguien a quien no le gusta hablar de sí mismo: no está contando su vida, está haciendo un regalo a sus nietos.

    6. Los mensajes de voz, a salvo desde hoy

    Seguramente ya tiene la voz de sus seres queridos, repartida entre WhatsApp y el buzón de voz. Esos mensajes desaparecen al cambiar de teléfono o al cerrar una cuenta. Expórtelos hoy mismo: en WhatsApp, si mantiene pulsado el mensaje de voz, puede compartirlo o guardarlo en sus archivos.

    7. La entrevista de recuerdos, pregunta a pregunta

    Es el método que produce las grabaciones más valiosas, porque no capta solo una voz, sino una vida contada con esa voz. Una serie de conversaciones, una pregunta cada vez, repartidas a lo largo de varias semanas. También es el más exigente, y el más fácil de abandonar a mitad de camino. Ese es precisamente el problema que quisimos resolver con Raconteo, enviando las preguntas de una en una y convirtiendo las respuestas en un libro.


    Qué pedirle que cuente: las preguntas que abren la conversación

    Una grabación vale sobre todo por lo que contiene. «Háblame de tu vida» casi nunca funciona: la pregunta es demasiado amplia, y su ser querido le dirá que «no tiene nada interesante que contar». Las buenas preguntas son pequeñas, concretas y apelan a los sentidos.

    Para empezar con suavidad

    • «¿Cómo era la casa donde creciste? ¿Qué había en la cocina?»
    • «¿Qué comíais los domingos?»
    • «¿Te acuerdas de tu primer día de colegio?»

    Para los momentos que importaron

    • «¿Cómo conociste a mamá? ¿Quién habló primero?»
    • «¿Cuál fue tu primer sueldo y qué hiciste con él?»
    • «¿Qué día de tu vida te gustaría volver a vivir?»

    Para lo que se quiere transmitir

    • «¿Qué te gustaría que tus bisnietos supieran de ti?»
    • «¿Qué entendiste tarde y te habría gustado saber a los veinte años?»

    Para ir más lejos, hemos reunido listas completas según la persona: las preguntas para entrevistar a los abuelos y las preguntas para hacer a sus padres antes de que sea tarde.

    Dos reglas de oro. Deje que los silencios duren: el recuerdo de verdad suele llegar después de una pausa. Y pregunte por los detalles más que por los hechos: «¿y a qué olía esa panadería?» abre más puertas que «¿en qué año fue?».


    Comparativa: qué método elegir

    Método Esfuerzo Calidad del sonido Qué se conserva Para quién
    Grabadora sobre la mesa Muy bajo Buena Una conversación Para todos
    Llamada grabada Bajo Media Una conversación Familias que viven lejos
    Videollamada Medio Variable Voz y cara Quien se maneja con la pantalla
    Comida familiar Muy bajo Baja El ambiente, las risas Las mesas grandes
    Lectura en voz alta Bajo Buena Un cuento, una canción Quien no quiere hablar de sí
    Mensajes de voz Ninguno Buena Fragmentos Para hacer ya
    Entrevista de recuerdos Alto Buena Una vida contada Quien quiere transmitir
    Raconteo Bajo, guiado Buena Un libro, y pronto la voz Quien quiere un libro para conservar

    Los métodos no se excluyen. Guardar los mensajes de voz esta semana y empezar las entrevistas el mes que viene es una combinación excelente.


    «No querrá nunca»: las dudas, una por una

    Casi nunca son las cuestiones técnicas las que impiden grabar a un ser querido. Son frases que nos decimos, y que no siempre nos atrevemos a pronunciar.

    «No querrá que le graben nunca»

    Es el temor más frecuente, y rara vez se confirma si se plantea de otra manera. A nadie le gusta «que le entrevisten». Pero a casi todo el mundo le gusta que se interesen por su juventud. No pregunte «¿puedo grabarte?», pregunte «¿me cuentas cómo era el campo?», y proponga grabar cuando ya haya empezado.

    «Odia su propia voz»

    Casi nadie soporta oír su voz grabada. Tranquilícela: la grabación no es para ella, es para sus nietos. Y no tiene por qué volver a escucharla.

    «Es como hablar de su muerte»

    Es la razón que menos se dice y la que más frena. Proponer grabar a alguien puede sonar a me estoy preparando para cuando ya no estés. No es así si cambia la intención. No se graba para después. Se graba porque sus historias son bonitas ahora, y los nietos tienen derecho a oírlas de su boca. De hecho, muchas personas mayores lo viven como un reconocimiento: por fin alguien quiere saber. Si el tema es delicado en su familia, nuestra guía para abordar los temas difíciles puede ayudarle.

    «No sabe usar un teléfono»

    No le hace falta: el teléfono lo sostiene usted. Y si quiere contar por su cuenta, basta con saber hablar. Hemos explicado cómo se puede contar la propia vida sin saber escribir, ni teclear.

    «¿Puedo responder yo en su lugar?»

    Para una parte de los recuerdos, sí: usted conoce historias que le ha oído contar cien veces. Pero para la voz, por definición, no. Justamente por eso grabarla es urgente.

    «¿Y si ya es demasiado tarde?»

    Si su ser querido tiene problemas de memoria, no tiene por qué ser tarde. Los recuerdos antiguos suelen resistir mucho más que los recientes, y hablar de la infancia puede incluso ser un momento tranquilo. Lo explicamos con detalle en nuestro artículo sobre los recuerdos y el alzhéimer. Y si su ser querido ya no está, los mensajes de voz y los vídeos que conserve merecen guardarse hoy mismo. También pueden dar forma a un libro homenaje.

    ¿Todavía tiene dudas? Lo más sencillo es probar con una primera pregunta, sin pagar nada, y ver cómo reacciona su ser querido.

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    Conservar las grabaciones para que duren

    Una grabación que solo está en un teléfono no está conservada: está en peligro. Tres reglas sencillas.

    1. Dos copias, en dos sitios. Una en su ordenador o en un disco duro, otra en un almacenamiento en la nube (iCloud, Google Drive…).
    2. Nombres de archivo que se entiendan. «Abuelo, la huerta de Jaén, marzo 2026» mejor que «Grabación 47». Dentro de veinte años, nadie sabrá qué contiene «Grabación 47».
    3. Un soporte que no dependa de la tecnología. Los formatos de audio cambian, las cuentas se cierran, las contraseñas se pierden. Un libro impreso se sigue leyendo dentro de cincuenta años. Por eso, en Raconteo, la voz estará unida al libro mediante un código QR: el papel guardará la historia e indicará dónde encontrar la voz.

    Para consejos técnicos más detallados (micrófonos, formatos, edición), nuestra guía sobre grabar recuerdos en audio entra en detalle.


    La Navidad es cuando las familias se reúnen alrededor de una mesa. Es, en la práctica, el mejor momento del año para grabar a alguien. También es una buena ocasión para proponer el proyecto sin que parezca algo grave.

    Dos maneras de hacerlo:

    • Regalar tiempo. Una tarjeta bajo el árbol: «Este año me gustaría que me contaras tu vida. Un domingo al mes, solo nosotros dos.» No cuesta nada, y vale mucho.
    • Regalar el libro. Un libro de recuerdos Raconteo, que su ser querido va completando a su ritmo durante el invierno y que toda la familia recibirá impreso. Los nietos pueden incluso proponer sus propias preguntas.

    Un apunte de honestidad: los plazos de impresión y de envío se alargan en diciembre, y es el reproche que aparece en nuestras reseñas menos entusiastas. Para Navidad, regale el proyecto en Navidad, y el libro llegará después: es justo lo que le da a su ser querido tiempo para contar. Raconteo tiene una valoración de 4,8/5 en 127 reseñas: puede leerlas todas, incluidas las menos buenas.

    Si busca otras ideas para las fiestas, nuestras guías de regalo de Navidad para los abuelos y de regalo de Navidad para padres mayores las recogen.


    Preguntas frecuentes

    ¿Cómo conservar la voz de un ser querido fallecido?

    Reúna todo lo que todavía exista: mensajes de voz (WhatsApp, el contestador del fijo), vídeos familiares, grabaciones de celebraciones. Páselos cuanto antes a un ordenador, porque suelen perderse al cambiar de aparato o al cerrar una cuenta. Después haga dos copias, en dos sitios distintos.

    ¿Qué material hace falta para grabar la voz de los abuelos?

    Basta un smartphone. Su micrófono es de sobra suficiente para una conversación en una habitación tranquila. Colóquelo a unos treinta centímetros, sobre una superficie blanda (una servilleta) para evitar vibraciones, y apague la televisión.

    ¿Cuánto tiempo de grabación hace falta?

    No hay mínimo: una hora de conversación ya vale infinitamente más que nada. Pero la riqueza está en la regularidad. Varias sesiones cortas de veinte a treinta minutos cansan menos que una larga, y cada una hace aflorar más recuerdos que la anterior.

    ¿Hay que pedir permiso a la persona grabada?

    Sí, siempre. Grabar a alguien sin que lo sepa no solo puede ser ilegal, también traicionaría la confianza que hace posibles estas conversaciones. Pedir permiso suele ser, además, la mejor manera de empezar a hablar.

    ¿Raconteo conserva la voz de mi ser querido?

    Hoy, Raconteo convierte las respuestas orales en capítulos escritos, fieles a la manera de hablar de su ser querido. La conservación de las propias grabaciones, que podrán volver a escucharse desde un código QR impreso en el libro, llegará en las próximas semanas.

    ¿Cuánto cuesta un libro de recuerdos Raconteo?

    89 € en un único pago, con el libro encuadernado y el envío en Europa incluidos, sin suscripción. Cada ejemplar adicional cuesta 39 €. Puede empezar gratis antes de decidirse. Todo el detalle está en nuestra página de precios.


    Una voz no se sustituye. Pero se conserva, siempre que no se espere demasiado.

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